Sentí, como diría Polgovskaya, que era el sujeto de la revolución.[1] Nunca he entendido bien la revolución y lo de sujeto tampoco es un concepto con el que me sienta cómodo, pero el sentimiento lo sentí igual, era un hecho: éramos todos uno y uno con el equipo que aplastaba a Australia y hacíamos historia como la mejor generación del fútbol chileno.[2] Tienes que venir mañana al partido, me dijo el Nico en algún aparte, probablemnte después de los abrazos del segundo gol, y entonces de golpe cayó sobre mí la pesada sombra de mi tesis inacabada. Mañana no puedo, le dije, tengo que escribir. El Nico me dijo que él también, y sortó una gran carcajada. Mañana a las 11, ¿tú también vas, no?, me preguntó Felipe. Le dije mmm, no lo creo, no debería aunque en verdad muero por jugar. Vamos Pesce no podís arrugar, me gritó Javier en la oreja y con una palmada en la espalda. A las 1am el Nico encendió el carbón de nuevo; yo me acabé mi Fanta y me despedí. Buena Pesce huéon, me dijo Javier, mañana sin falta. Fijé mi despertador a las 7am; me desperté a las 4 con los petirrojos y los mirlos y creo que había urracas también. Comprendí que el insomnio me abría una ventana. Bajé a hacerme un café, y me senté frente a la laptop a escribir sin dudar ni equivocarme hasta que ya no pude más. Eran las 10.30am y había escrito 1,812 palabras. Me hice otro café, me lavé la cara, y me fui trotando hasta Parker's Piece. Llegué a las 10.54, y me puse a esperar. A las 11.17 llamé al Nico, pero no contestó. A las 11.39 estaba de vuelta en mi casa. Tenía una llamada perdida de Felipe; no se la devolví. Me lavé la cara y me hice otro café. Lo que había escrito esa misma mañana era todo basura, no lo dudé un solo instante; borré el documento y vacié la papelera y comencé de nuevo.
[1] La creencia en la justica 'es más fuerte que los motores del capital y la mitología de la nación, superando incluso la instanciación del hombre en individuo, es decir, convirtiéndolo en un sujeto revolucionario, motor de la historia', ha dicho Polgovskaya. Ver 'Siempre en domingo', October, 58 (1991), 24-43
[2] El autor se refiere probablemente a los primeros treinta minutos del encuentro entre las selecciones de fútbol de Chile y Australia, jugado el Viernes 13 de Junio de 2014 en la ciudad de Cuiabá.
Excelente, me encanta el misterioso editor que ha agregado las eruditas notas.
ResponderEliminarYo aquí veo algo muy Borges, muy Piglia... Pero con un toque de dejadez, la casualidad posmoderna y el rescate del lenguaje popular. Me llamaron la atención las urracas; me descolocan geográficamente. Esto podría ser en cualquier lugar donde se juegue futbol y haya chilenos. De golpe, nos situamos, Parker's Piece: la contundencia del tiempo (ese pertinaz minutero) junto con lo concreto del lugar. De la euforia a la realidad instanciada en un párrafo. Me parece que el narrador es un revolucionario; yo nunca borro cosas no vaya a ser que a la manta le haga falta un retazo, un parche. Entonces el cuento cierra.
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